TERMINACIÓN DEL CONTRATO DE FORMA UNILATERAL POR INCUMPLIMIENTO

Al suscribir un contrato, la finalidad es que el mismo sea cumplido, trayendo consigo un beneficio para los dos extremos de la relación, sin embargo, existen circunstancias que ocasionan que alguna de las partes incumpla con lo acordado, generando un perjuicio para la otra parte.

En ese sentido, la ley habilita a que la parte cumplida finalice el contrato de forma unilateral frente a un incumplimiento de las condiciones contractuales acordadas, así pues, esta terminación unilateral de los contratos tiene como finalidad el terminar de forma anticipada el vínculo jurídico existente.

Ahora, los contratos se entienden cumplidos en su totalidad, no existen los cumplimientos parciales, a menos que las partes acuerden la posibilidad de que exista un cumplimiento parcial y de forma tardía.

Así las cosas, los artículos 1546 del Código Civil y 870 del Código de Comercio, consagran que, de presentarse un grave incumplimiento para lo pactado en el contrato, la otra parte cumplida tiene la posibilidad de exigir la resolución del contrato o exigir el cumplimiento del mismo.

En la práctica usualmente la parte decide solicitar la resolución del contrato, con la finalidad que le sea reconocida la cláusula de incumplimiento o penal, así como las indemnizaciones a las que haya lugar, sin embargo, es pertinente mencionar que estas dos opciones son excluyentes para ser solicitadas simultáneamente, pero, aun así, si una opción falla, por ejemplo el cumplimiento, la parte cumplida puede exigir a la otra la finalización.

Por otro lado, se puede presentar que las dos partes de la relación incumplan con lo pactado, situación en donde ninguna podrá solicitar y/o exigir a la otra el cumplimiento, en ese sentido, frente a esta situación de hecho, la única alternativa posible es la resolución del contrato por mutuo incumplimiento, lo anterior, en la medida que para que sea viable demandar el cumplimiento de un contrato se debe demostrar que quien está exigiéndolo cumplió con su parte.

Finalmente, un contrato se entiende cumplido cuando se satisfacen a cabalidad las obligaciones asumidas y establecidas en el contrato suscrito, sin embargo, existen casos donde se entiende cumplido con el solo hecho de demostrar que se hizo todo lo posible para ello, esto se conoce como “allanarse a cumplir”, en la medida que, si bien el cumplimiento no se materializó, existió la disposición y voluntad de cumplir, pero por razones ajenas no ocurrió.

Por: Laura Silva Barrera – Consultora de Servicios Legales

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