Reducción de la jornada laboral en Colombia

El Presidente de la República ya sancionó la ley que reducirá de manera gradual la jornada laboral en nuestro país, donde pasaremos de una jornada ordinaria de 48 horas a 42 horas semanales.

Así pues, es evidente que para los empleadores el ajustar su operación y actividades de forma inmediata a la reducción de la jornada no sería una tarea sencilla, por esta razón la Ley 2102 de julio de 2021, establece que la disminución será implementada de forma gradual, de la siguiente manera:

  • Transcurridos dos años a partir de la entrada en vigencia de la ley se reducirá una hora de la jornada laboral semanal, quedando en 47 horas semanales.
  • Pasados tres años de la entrada en vigencia de la ley, se reducirá otra hora de la jornada laboral semanal, quedando en 46 horas semanales.
  • A partir del cuarto año de la entrada en vigencia de la ley se reducirán dos horas cada año hasta llegar a las 42 horas semanales, conforme a lo establecido en el artículo 2 de la presente ley.

Ahora, desde que se conoció este proyecto de ley, generó una gran incertidumbre tanto para empleadores como para trabajadores, respecto a ¿Qué pasará con el salario, prestaciones y pensiones? ¿Podrán reducirse los valores de manera proporcional a la reducción de la jornada?

Así pues, ya conocido el texto final de la Ley, se estableció de manera clara que esta reducción de la jornada no da lugar a la posibilidad de reducir el salario y se respetarán los derechos adquiridos en los contratos de trabajo, en ese mismo sentido, las prestaciones sociales tampoco se verán afectadas y las pensiones al tener la misma base de cotización, continuarán con los mismos valores de aportes.

Por otro lado, es necesario poner de presente que estas condiciones laborales no podrán ser modificadas de manera unilateral por parte del empleador, sin embargo, si media acuerdo entre las partes, se podrán realizar algunos descuentos o ajustes al salario, bajo el entendido que, si bien pueden verse afectadas las condiciones laborales, el trabajador está dando su consentimiento para ello y no se está frente a un abuso por parte del empleador.

Finalmente, está ley ha traído varias inconformidades para los empleadores, en su gran mayoría por parte de pequeños y medianos empresarios como de emprendedores, en la medida que se viene de una lenta recuperación económica tras casi dos años de pandemia, donde muchos tuvieron que mantener su personal sin poder desarrollar su actividad y, cuando se está dando lugar a la reactivación económica en todos los sectores, se promulga una ley de reducción de jornada, lo cual significa que se deberá contratar o más personal o buscar otras alternativas como el aumento de contratos de prestación de servicios, ocasionado que así la generación de empleo por medio de contratos laborales se vea disminuida.

Por: Laura Silva Barrera – Consultora de Servicios Legales

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