¿Qué es un contrato realidad?

Cuando se habla de un contrato realidad se hace referencia a esa figura jurídica en la cual se busca que un Juez de la República declare la existencia de un contrato laboral entre las partes. De esta manera, es importante conocer el por qué se llega a esto.

Así pues, es recurrente que algunos empleadores con la finalidad de reducir costos propios de un contrato laboral, como por ejemplo el pago de prestaciones sociales, acuerden que se contratará por medio de una figura jurídica distinta, pese a que en la realidad es claro que se presentan los elementos de un contrato de trabajo.

Así las cosas, el artículo 23 del Código Sustantivo del Trabajo establece los elementos esenciales que constituyen un contrato de trabajo y los cuales son los diferenciadores de los demás tipos contractuales. Estos elementos son:

a. La actividad es realizada de manera personal por el trabajador.

b. Existe subordinación permanente por parte del empleador, algunos indicios de esta subordinación es la imposición de horarios.

c. Salario como retribución al servicio personal prestado.

Ahora, tal como su nombre lo dice “contrato realidad”, su declaración se basa en la realidad sobre las formas, es decir, la denominación del contrato firmado por las partes no tiene relevancia ante el Juez, si en el estudio de este determina que se presentaron los elementos que dan lugar a la configuración de un contrato laboral.

Por otro lado, existe una presunción a favor del trabajador, donde es el empleador quien debe desvirtuar la existencia de la subordinación o prestación personal del servicio.

De esta manera, la gran importancia de buscar una declaración de un contrato realidad son las consecuencias de esta, toda vez que si el Juez como resultado del análisis del caso concreto, concluye la ocurrencia de los elementos esenciales del contrato realidad, ordenará al empleador el pago de todos los conceptos derivados de ese contrato, como lo son prestaciones sociales, aportes a seguridad social y eventualmente las indemnizaciones a las que hubiere lugar.

Finalmente, y a modo de conclusión, desde el principio de la relación los dos extremos deben pactar la figura jurídica correspondiente a la realidad del contrato, con la finalidad de evitar eventuales procesos, toda vez que, por evadir el pago de las garantías mínimas de un contrato laboral, a largo plazo esto puede implicar un desgaste administrativo y el pago de sumas mayores.

Por: Laura Silva Barrera – Consultora de Servicios Legales

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