¿QUÉ ES EL CONTRATO DE VESTING Y CÓMO PUEDE BENEFICIAR TÚ EMPRENDIMIENTO?

Para entender la importancia del contrato de vesting en un emprendimiento, es necesario entender este contrato; así pues, es menester señalar que el mismo consiste en establecer un período mínimo, donde los socios deberán permanecer en la sociedad y, solo una vez cumplido este periodo recibirán la totalidad de sus acciones.

Es decir, que las acciones de la empresa se entregan solo al cumplimiento de unas condiciones, por ejemplo, un período de tiempo, dichas condiciones son establecidas en el contrato; ahora, si bien lo más común es que esta condición sea el tiempo, también puede establecerse que esté atado a la realización de una actividad o cualquier otra condición pactada, siempre que esta sea legal.

Así pues, para los emprendedores este contrato representa un gran beneficio, de cara a que se garantiza la permanencia y compromiso de los accionistas, consolidando así cierta estabilidad en el desarrollo del objeto y economía de la sociedad, ahora, si antes del cumplimiento de la condición un accionista decide retirarse únicamente se reconocerá lo que proporcionalmente haya “causado”.

En ese sentido, es pertinente poner de presente que si bien las acciones se van liberando o desbloqueando a medida que pasa el tiempo o que se va cumpliendo la condición, no significa en estricto sentido que dicho accionista no sea el dueño de la totalidad del porcentaje desde un inicio, lo que significa es que ese porcentaje restante al cumplimiento de la totalidad de la condición podrá perderse si se retira con anterioridad a lo pactado.

Así las cosas, expuestas las generalidades anteriores del contrato de vesting, los beneficios de forma concreta que puede representar para un emprendimiento son:

  • Fomenta la permanencia de los accionistas y genera estabilidad económica.
  • Crea incentivos para que todos los accionistas contribuyan al crecimiento de la empresa.
  • Puede ser utilizado tanto con socios fundadores como con empleados que representan un aporte fundamental para el desarrollo del objeto social.
  • Si el aporte es en trabajo, permite tener seguridad que estos no serán dueños hasta que se cumpla con la totalidad de la actividad.

Finalmente, y a modo de conclusión el contrato de vesting puede ser entendido como un mecanismo de protección para el emprendimiento, pues a través del mismo se logra un compromiso mayor de los socios y de determinados empleados con el crecimiento de la empresa, pues esto representa de manera directa para ellos el obtener acciones por el cumplimiento de objetivos.

Por: Laura Silva Barrera – Consultora de Servicios Legales

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