¿Qué debes tener en cuenta para crear una Sociedad por Acciones Simplificadas – SAS?

La Ley 1258 de 2008, crea en nuestro ordenamiento jurídico las Sociedad por Acciones Simplificadas, más conocidas como SAS, figura societaria que en la actualidad es la más utilizada por los emprendedores, pues su proceso de creación y formalización es sencillo y expedito.

En ese sentido, si como emprendedor estás por conformar una SAS, es necesario que tengas en cuenta lo siguiente:

  • Es una sociedad de capitales, es decir, que lo importante y relevante son los aportes, no la persona que los aporta, ni la persona que tenga sus acciones.
  • Los accionistas responden hasta sus aportes (Responsabilidad limitada)
  • Su constitución puede ser mediante documento privado, sin embargo, si algunos activos requieren de escritura pública, la constitución de la sociedad deberá hacerse por el mismo medio.
  • Sus efectos tributarios se rigen por los establecidos para las sociedades anónimas.
  • Su duración puede ser indefinida.

Así pues, de lo anterior se evidencia que la SAS es una figura societaria que puede representar grandes beneficios para cualquier tipo de empresario y emprendedor.

Por otro lado, para constituir una SAS, se deberán cumplir con estos requisitos:

  • Mínimo un accionista.
  • Nombre, documento de identidad, domicilio de los accionistas.
  • Razón social o denominación de la sociedad, seguida de las palabras “sociedad por acciones simplificada”, o de las letras “S.A.S.”
  • Domicilio principal de la sociedad y sucursales si fuere el caso.
  • Término de duración, si no se establece, se entenderá indefinido.
  • Capital autorizado, suscrito y pagado.
  • Objeto social, determinar de forma clara las actividades principales que desarrollará la sociedad, de no establecerse nada, se inferirá que la sociedad puede realizar cualquier tipo de actividad, siempre que la misma sea lícita.
  • Facultades del administrador.

Conforme con lo anterior, es claro que la elección de este modelo societario es una de las mejores alternativas al momento de constituir la sociedad, pues se evidencia que uno de los principales objetivos de la Ley 1258 de 2008 fue dar flexibilidad de manera transversal al derecho societario y, a su vez, generar ventajas para los emprendedores, para que independientemente de su tamaño comercial tuviera la oportunidad de controlar y formalizar su emprendimiento.

Finalmente, es pertinente señalar que en nuestro país más del 54,5 % de las personas quieren crear empresa, es decir, que conocer los puntos clave a tener en cuenta al momento de la constitución de una SAS puede hacer la diferencia, para que desde el primer momento un emprendimiento sea exitoso y esté acorde con toda la normatividad legal vigente.

Por: Laura Silva Barrera – Consultora de Servicios Legales

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