¿Qué debes saber antes de incluir un nuevo accionista en tu emprendimiento?

Tener un emprendimiento y tomar la decisión de incluir nuevos socios e inversionistas, requiere de un estudio de los mismos, púes esto puede representar tanto beneficios como eventuales inconvenientes para la sociedad y no necesariamente de carácter económico.

Así pues, si has tomado la decisión de incluir otra persona para que haga parte de tú empresa, debes considerar que la finalidad de tener un accionista es que el mismo aporte algo diferente, ya sea en dinero, infraestructura, contactos en el medio o conocimiento, lo anterior, con el objetivo que ese nuevo accionista sea un complemento para el negocio, y por ende, impulse el mismo.

Ahora, si el nuevo accionista inyectará capital, es necesario conocer su situación financiera real, con la finalidad de conocer que capacidad tiene para invertir y si estas inversiones serán a corto, mediano o largo plazo, como también si el mismo espera y necesita ganancias inmediatas.

Por otro lado, es importante determinar la temporalidad que se quiere del nuevo socio, es decir, si se quiere un socio para una inyección de capital y que en un tiempo corto o mediano el mismo salga de la sociedad o, si, por el contrario, lo que se busca en un equipo que perdure en el tiempo, en este punto, será necesario conocer el verdadero compromiso, para determinar la temporalidad del mismo en el negocio.

Ahora, puede sonar irrelevante y un aspecto que no debería tenerse en cuenta para determinar si quieres o no que una persona sea accionista de tú empresa, pero si se toma desde un punto de vista meramente de disponibilidad de tiempo y compromiso, será relevante conocer algunas esferas personales del candidato, únicamente para conocer si esta persona se adapta a lo que se espera de un equipo de trabajo.

En ese sentido, el nivel de compromiso toma gran relevancia a la hora de analizar este nuevo accionista cómo reaccionaría y solucionaría una situación difícil de la sociedad, pues si su nivel de compromiso es bajo, lo más fácil y lo que eventualmente pasará es que se retire de la sociedad, por el contrario, si su compromiso es alto, buscará y dará la mejor solución, buscando la menor afectación al emprendimiento.

De esta manera, de los puntos más relevantes es conocer si la otra persona comparte todos o algunos de los objetivos, es decir, si comparten una misma finalidad de hacia dónde quieren llegar y hacia dónde quieren llevar la sociedad, pues esto hace que el objetivo sea compartido y el camino pueda ser un poco más fácil.

Finalmente, pero no menos relevante, el nuevo accionista debe ser una persona que genere confianza, tanto a nivel profesional, como a nivel personal, en ese sentido, debe ser una persona con la que se tenga la libertad de compartir ideas, delegar funciones, compartir información, recibir dinero, realizar contratos y demás operaciones propias de la relación.

Por: Laura Silva Barrera – Consultora de Servicios Legales

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