control interno y revisoria fiscal

Control Interno y Revisoría Fiscal

La evaluación del sistema de control interno que de manera periódica adelanta el Revisor Fiscal, se convierte en un factor fundamental para conocer el estado de desarrollo y efectividad de este Sistema y así poder orientar, tomar e implementar las decisiones y acciones requeridas que permitan aprovechar las oportunidades de mejoramiento identificadas y reportadas en el Informe de dicha evaluación, para tener una garantía razonable en el logro de los objetivos, y los resultados previstos a alcanzar por la organización de manera permanente o dentro de un período determinado.

El Sistema de Control Interno en general tiene un enfoque y desarrollo muy amplio, a continuación, se mencionan los principales modelos de control interno que existen, los cuales a menudo son considerados objeto de evaluación en el ejercicio de la auditoría, incluida la revisoría Fiscal, cada uno con características, alcances y enfoques especiales:

  • Modelo COSO: Este Modelo es diseñado para identificar los eventos que pueden llegar a afectar a la organización y para gestionar los riesgos del negocio. 
  • Modelo COCO: Este modelo busca desarrollar orientaciones o guías generales para el diseño, evaluación y reportes sobre los sistemas de control internos de las organizaciones. 
  • Modelo Estándar de Control Interno (MECI): Este Modelo de Control Interno es para el sector público, y es de cumplimiento obligatorio, y se compone por una serie de subsistemas, componentes y elementos de Control.
  • Modelo de control interno COBIT: Es un modelo para auditar la gestión y control de los sistemas de información y tecnología, orientado a todos los sectores de una organización, es decir, a los administradores de las tecnologías de información (TI), usuarios y los auditores involucrados en el proceso. 
  • Modelo de Control Interno AEC – Auto Evaluación de Control: Es una metodología utilizada para revisar los objetivos claves de las organizaciones, así como los riesgos que pueden llegar a afectar el logro de los objetivos planteados, y los controles internos diseñados para administrar dichos riesgos. 

Uno de los modelos más utilizados por los revisores fiscales para la evaluación del sistema de control interno dentro de las organizaciones es el modelo COSO, teniendo en cuenta que este modelo considera o se refiere al control interno como un proceso integrado a los procesos, el cual es ejercido por la administración, la dirección y el resto del personal al servicio de la organización, el cual tiene como razón de ser, proporcionar una garantía razonable en el logro de objetivos establecidos.

El modelo COSO considera que el control interno debe buscar garantizar en la organización:

  • Efectividad y eficiencia en sus operaciones.
  • Confiabilidad de la información financiera producida o administrada.
  • Cumplimiento de las leyes y normas vigentes que sean aplicables a la organización.
  • Salvaguardia de los recursos de propiedad de la organización o recibidos en custodia.

El enfoque integrado de control que plantea este modelo consta de los siguientes componentes interrelacionados entre sí:

  • Ambiente de control: Consiste en el establecimiento de un entorno que se estimule e influencie la actividad del personal con respecto al control de sus actividades. Es la base de los demás componentes de control, con el fin de proveer disciplina y estructura para el control e incidir en la manera como: Se estructuran las actividades del negocio, se asigna autoridad y responsabilidad, se organiza y desarrolla la gente, se comparten y comunican los valores y creencias, y el personal toma conciencia de la importancia del control.
  • Evaluación de riesgos: Es la identificación y análisis de riesgos relevantes para el logro de los objetivos y la base para determinar la forma en que tales riesgos deben ser mejorados. Así mismo, se refiere a los mecanismos necesarios para identificar y manejar riesgos específicos asociados con los cambios, tanto los que influyen en el entorno de la organización como en su interior.
  • Actividades de control: Son aquellas que realiza la gerencia y demás personal de la organización para cumplir diariamente con las actividades asignadas. Estas actividades están expresadas en las políticas, sistemas y procedimientos, pueden ser manuales o computarizadas, administrativas u operacionales, generales o específicas, preventivas o detectivas.
  • Información y comunicación. La información y comunicación que fluye a nivel interno y externo a través de los diferentes canales establecidos con tal propósito permiten que el personal al servicio de la organización conozca, analice, utilice, comparta o intercambie la información requerida para desarrollar, gestionar y controlar sus operaciones en el desarrollo de su gestión diaria.
  • Supervisión: Está orientada a la evaluación de la efectividad, oportunidad y calidad del control interno, la cual puede ser ejercida de manera directa, permanente y simultanea al desarrollo de las actividades de los responsables de la operación del respectivo proceso o procedimiento o ser desarrollada de manera independiente por un tercero ajeno al proceso o procedimiento, en busca de la mejora continua y fortalecimiento del control interno del respectivo proceso, procedimiento y del sistema de control interno de toda la organización.

Es importante resaltar la relación que existe entre el sistema de control interno y el ejercicio de la revisoría fiscal, dada la transcendencia de la figura del Revisor Fiscal en su responsabilidad de la evaluación del sistema de control interno en las organizaciones, la relevancia sobre el conocimiento y alcance de su trabajo y las señales de alerta o posibles situaciones que puedan producir críticas de los usuarios de la información como los clientes y demás partes interesadas. Igualmente pretende llamar la atención sobre el cumplimiento de las normas, leyes y estándares internacionales definidos para la evaluación, y que sirven como guía para el trabajo del Revisor Fiscal, al igual que las diferentes situaciones que se debe considerar en dicha evaluación para obtener un resultado acorde con las exigencias del mercado y las necesidades de las empresas.

En la evaluación del sistema de control interno, el Revisor Fiscal necesita tener claridad sobre la importancia de su responsabilidad frente a las consecuencias por una deficiente evaluación, evitando reclamaciones y  quejas de los usuarios y demás partes interesadas en los resultados de ésta  y los requerimientos de los organismos de vigilancia y control en el ejercicio de sus  funciones, teniendo en cuenta que la ocurrencia de grandes pérdidas y fraudes empresariales que debieron ser detectados y comunicados oportunamente por el Revisor Fiscal en su dictamen,  pueden generar pérdida de credibilidad y confianza en este ejercicio profesional.

Finalmente, es importante hacer un llamado a los administradores, gerentes, socios y accionistas a que validen la importancia del sistema de control interno y no existan limitaciones en los costos que se debe incurrir para la implementación y monitoreo del mismo, el cual debe estar en concordancia con el beneficio que aporta y que se traduce en la relación de costo / beneficio y el riesgo potencial de que las personas se asocien para cometer fraudes contra o con los recursos de la organización. 

Felipe Cepeda

Por: Felipe Cepeda – Asistente de auditoría II.

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