CLASES DE CAPITAL EN UNA SOCIEDAD POR ACCIONES SIMPLIFICADAS – SAS

Al constituir una sociedad y elegir como modelo societario una SAS, es de gran relevancia tener presente que este tipo de sociedad tiene algunas características particulares en cuanto a su capital, de cara a los demás modelos societarios; así pues, cuando hablamos de capital en una Sociedad por Acciones Simplificadas, encontramos los siguientes:

  1. Capital autorizado: de conformidad con el concepto tomado por la Superintendencia de Sociedades, el capital autorizado es la cuantía fija que determina el máximo de la sociedad. Este valor es establecido por los socios fundadores de manera libre, teniendo en cuenta la economía propia de la Empresa, para así desarrollar en la etapa inicial o en un corto a mediano plazo el objeto para el cual fue creada; es decir, este valor debería ser el monto necesario para que la Empresa funcione.

Este valor se refleja en el monto de las acciones suscritas y de las que se “dejan” en cartera para ser emitidas y colocadas con posterioridad. Puede coincidir o no con el capital suscrito.

Ahora, por ejemplo, en los emprendimientos con objetos innovadores es difícil estimar un valor necesario para el funcionamiento del mismo, razón por la cual, es indispensable tener dentro de lo posible la finalidad clara del emprendimiento.

  1. Capital suscrito: es la parte del capital autorizado que los accionistas han acordado y se han obligado a pagar efectivamente a la sociedad. La ley les da a los emprendedores de las SAS hasta 2 años para pagar el total del capital suscrito. Esa es la razón por la que el capital suscrito y el capital pagado pueden ser diferentes.

Así púes, podría entenderse que este capital es el necesario para desarrollar el objeto de la sociedad por 2 años, periodo en el cual, pese a no haber pagado la totalidad del capital, se tienen todos los derechos y obligaciones como accionista.

  1. Capital pagado: es esa parte del capital suscrito que efectivamente fue pagado a la sociedad por los socios, ya sea en dinero, en especie o por la capitalización de reservas o de utilidades, ingresando así al haber social.

En la SAS no existe un monto minino de capital pagado para que se pueda conformar y dar inicio a un emprendimiento, con cualquier valor se puede constituir la Empresa, sin embargo, como se mencionó anteriormente, se tiene máximo 2 años para pagar su totalidad.

Finalmente, es importante definir de la forma adecuada y precisa los capitales para que se pueda evidenciar un buen desarrollo de la Empresa.

Por: Laura Silva Barrera – Consultora de Servicios Legales

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